Otoplastia en Madrid

Todos queremos ser más guapos o guapas, obviamente ser perfecto es imposible, aunque a todos nos pasa que decimos ojalá esto fuese más grande, más pequeño, más redondo, más fino. Hay detalles en nuestro físico que puedes pensar que te gustaría corregir, y en el caso de las orejas no es algo incorregible, ya sea que se separan demasiado de la cabeza o porque su tamaño no es el que se considera normal, si tu deseo es que cambie, existe una solución a corto plazo que puede mejorar tu vida y que te ayudará a ganar confianza y seguridad en todas las situaciones cotidianas a las que te enfrentes.

En nuestra clínica de cirugía estética de Madrid somos especialistas en corregir todas aquellas anomalías que no suponen un problema de salud grave, pero que pueden derivar en problemas emocionales serios debido al miedo al ridículo o a la vergüenza de exhibir una parte del cuerpo tan expuesta como las orejas.

Nuestros pilares fundamentales son el trato profesional y personalizado a cada paciente, ofreciendo un seguimiento directo desde el primer momento, de modo que llegaremos a la mejor solución para ti y para tu problema, con resultados realistas y naturales que mejorarán tu imagen en poco tiempo.

Además, contamos con una técnica pionera para el postoperatorio, un programa de recuperación acelerada tras la realización de la cirugía plástica y estética que se basa en técnicas de fisioterapia. De esta forma se consigue activar el rejuvenecimiento de los tejidos implicados en la intervención, disminuyendo las sustancias tóxicas, aportando oxígeno y acelerando los procesos de reparación celular.

¿Qué es la otoplastia?


La otoplastia, o la cirugía plástica de las orejas, es aquella que se realiza en el contorno de la oreja para solucionar diferentes deformidades que pueden tener que ver con la forma, el tamaño o la situación de las mismas. Es un proceso que no afecta ni para bien ni para mal a la audición del paciente, pero mejorará su autoestima en todos los casos.

Forma parte de una categoría en la que se incluyen todo tipo de cirugías faciales dirigidas a remodelar diversas zonas de la cara. Entre las más utilizadas se encuentran la rinoplastia, o cirugía de la nariz, la blefaroplastia o cirugía de las orejas, mentoplastia, remodelación de pómulos, remodelación de mandíbula, retoque de ojeras, o rejuvenecimiento facial, también conocido como lifting.

Se puede realizar en combinación con otras intervenciones, de modo que se consiga un conjunto armónico en la totalidad del rostro. Lo más recomendable es pedir la ayuda de un equipo médico cualificado, donde se estudie y valore tu caso concreto de modo que se consiga la satisfacción de ambas partes.

EarFold, otoplastia sin cirugía.

Este método se conoce como otoplastia simplificada. Es una técnica novedosa que permite modificar el problema de las orejas de soplillo sin necesidad de someterse a una intervención quirúrgica. Es la técnica llamada Earfold, que se realiza en consulta, sin necesidad del quirófano de un hospital, en un periodo no superior a los 40 minutos, y que posibilita la incorporación del paciente a su vida diaria desde el día siguiente.

Earfold es un dispositivo que se coloca en la oreja mediante un sistema de dos pasos, que evita una cirugía superior y el tener que pasar por todas las fases de una operación más compleja.

En la primera fase, se realizan algunas pruebas para simular el resultado final mediante conformadores colocados en diferentes posiciones. El paciente puede observar en el espejo cómo será el resultado de forma inmediata, modificando la posición de los conformadores hasta conseguir el efecto deseado.

Para colocar el earfold definitivo se utiliza una pequeña dosis de anestesia. Seguidamente se realiza una incisión en la piel que no supera el centímetro, y se coloca el dispositivo. La herida de la piel se sutura con un par de puntos de hilo transparente para finalizar la intervención.

El paciente podrá incorporarse a la vida social inmediatamente, ya que no es necesario estar en reposo ni colocar vendajes o bandas en la cabeza. Basta con seguir algunos cuidados higiénicos en la zona y seguir las revisiones correspondientes.

Las ventajas que aporta esta técnica es que es una intervención muy sencilla, similar a la colocación de un clip, que no requiere de anestesia fuerte o sedación, ni postoperatorio. No tiene efectos secundarios, y el dispositivo está realizado con un material biocompatible, diseñado para que pueda ser llevado de forma permanente y definitiva.

La eficacia del dispositivo está demostrada por varios estudios, que garantizan que se reduce en un 37% la distancia media del extremo exterior de la línea de la cabeza. Además, es un proceso reversible en caso de arrepentimiento del paciente, que únicamente requiere retirar el dispositivo de forma similar a su colocación. Eso sí, la corrección desaparece una vez quitado.

En nuestra clínica estética de Madrid somos especialistas en otoplastia y en la colocación del dispositivo Earfold. Ponemos todo nuestro conocimiento a tu servicio para solventar cualquier duda que te pueda surgir respecto a este proceso.

Postoperatorio de una intervención de otoplastia

Las molestias de esta intervención son relativamente pocas. La mayoría de los pacientes, de cualquier edad, se encuentran bien pasadas apenas unas horas de la operación. Únicamente en el caso de haber sido necesaria la anestesia general, se recomienda el ingreso en el hospital durante toda la noche. Los demás podrán regresar a su casa tras la cirugía.

Existe la posibilidad de que las orejas duelan un poco durante los primeros días, aunque es un dolor que se controla fácilmente con medicación y que no se extiende durante demasiado tiempo. El tiempo aproximado para regresar a la vida normal es de 5 días en caso de los adultos, y de 7 para los más pequeños.

Para garantizar que el resultado sea el deseado, en un primer momento se coloca un vendaje que mantiene las orejas en su posición. Este vendaje se cambia a los pocos días y se sustituye por uno más ligero, similar a una cinta de pelo. Se deben seguir unas instrucciones y pautas respecto al uso del vendaje, especialmente durante la noche, cuando corre más riesgo de moverse. Además, es necesario evitar durante el primer mes realizar actividades que pueda hacer que las orejas se doblen.

En nuestra clínica estética de Madrid, ofrecemos un innovador programa de recuperación, indicado en todo tipo de postoperatorios, que consigue una recuperación acelerada, rápida y mucho menos dolorosa que en circunstancias normales. Mediante este programa, se realiza un seguimiento particular de cada paciente desde las primeras consultas hasta el postoperatorio. Después de la intervención, se comienzan ejercicios de rehabilitación mediante drenajes linfáticos, masajes, y el uso de todas las técnicas disponibles, que se combinan para obtener un resultado óptimo. Entre las técnicas utilizadas, destacan las siguientes: LPG, Radiofrecuencia, Ultrasonidos, Electroestimuladores y Láser médicos.

Existen otros tratamientos adicionales, como la mesoterapia, que ayudarán a conseguir un efecto mucho más natural, no solo en el contorno de las orejas, sino en toda la piel de la cara. Este método utiliza productos autorizados por el Ministerio de Sanidad, que, aplicados sobre la piel, consiguen una nutrición intensa y una activación de las capas más profundas de la dermis.

Cirugía plástica de las orejas

Las intervenciones que se pueden realizar en torno a las orejas son varias, siendo la más común la que tiene que ver con la corrección de las orejas prominentes o de soplillo, o lo que es lo mismo, aquellas que se encuentran demasiado separadas de la cabeza, originando un conflicto emocional del paciente con su entorno. A través de una sencilla operación, se remodela el cartílago para pegarlo más a la cabeza, con resultados que se pueden ver de manera inmediata. Este tipo de cirugía se suele realizar generalmente en niños de entre 4 y 14 años, ya que las orejas no varían su forma natural a partir de los 4 años. De esta manera, se disminuye el tiempo que el niño deba pasar con una deformidad que puede resultar vergonzosa en muchas ocasiones cotidianas.

También se realizan intervenciones en orejas que tienen un tamaño o una forma inusual. Es posible modificar el aspecto de una oreja en forma de coliflor, o reducir el tamaño de los lóbulos eliminando y remodelando el cartílago y la piel excedentes.

En los casos más extremos de deformidad, o incluso aquellos que han perdido la oreja a causa de un accidente, es posible recuperar la oreja por medio de una reconstrucción quirúrgica y artesanal.

En cualquiera de estas situaciones, nuestra experta en cirugía estética, la Doctora Elena Jiménez, que ejerce como cirujano plástico en su propia clínica de Madrid, pondrá a tu disposición toda su experiencia y buen hacer.

 

¿Qué riesgos y garantías existen?

A pesar de que la intervención es sencilla, como en toda cirugía, existen una serie de riesgos que se minimizan cuando el paciente se pone en manos de un especialista en cirugía plástica, como es el caso de las personas que se encuentran en nuestra clínica. En la totalidad de las circunstancias, la experiencia y la profesionalidad son las bases de la garantía de éxito.

Se debe tener en cuenta, que existen complicaciones propias, derivadas de la intervención, que sin embargo no suponen un riesgo para la salud del paciente. A veces pueden aparecer hematomas puntuales, que se disuelven de manera natural con el tiempo o que se eliminan a través de un drenaje.

En contadas ocasiones, puede ocurrir que se produzca una infección del cartílago que aumente el tejido cicatricial de la oreja. Este problema se soluciona fácilmente administrando medicación con antibióticos. Solo en los casos más raros y extremos puede ser necesario un drenaje quirúrgico.

¿Quién puede someterse a una otoplastia?

La inseguridad es un problema muy frecuente en aquellas personas que sufren este problema en las orejas. Es una cirugía indicada para todo tipo de personas, incluidos los niños a partir de 4 años, siempre y cuando sea el propio niño quien quiere pasar por la operación sin ser obligado por sus padres o entorno cercano.

Como paciente, debes tener en cuenta que los resultados serán realistas, consiguiendo una mejoría en las condiciones estéticas, pero nunca la perfección absoluta o un cambio significativo a nivel personal en cuanto a la forma de relacionarse con el entorno. Lo más importante es tratar el problema directamente con el equipo médico, porque ellos son los más indicados para ayudarte a tomar la decisión correcta.

El contacto previo con el cirujano en la consulta es crucial para resolver dudas, evaluar la magnitud del problema, y buscar las técnicas más adecuadas para solventarlo. Del mismo modo, proporcionará las claves para prepararse ante la intervención.

¿Cómo se realiza la intervención?

El procedimiento a seguir es muy sencillo y tiene un alto índice de éxito. Se realiza en un quirófano equipado de una clínica u hospital, utilizando anestesia general o local con sedación dependiendo de cada caso. Solo en los casos de anestesia general será necesario el ingreso del paciente durante toda la noche en el hospital, en el caso de utilizar anestesia local, podrá regresar a casa tras la operación.

De forma habitual, la anestesia general se utiliza en casos de niños pequeños, evitando así que pueda pasarlo mal en el proceso. Para niños más mayores y adultos, se utiliza anestesia local con sedación, de modo que se sentirá relajado sin llegar a dormirse.

La otoplastia completa suele durar entre 2 y 3 horas, siendo un tiempo algo superior en los casos más complejos. La técnica que se usa habitualmente consiste en realizar una pequeña incisión en la parte posterior de la oreja, de modo que se expone el cartílago auricular. Seguidamente se esculpe el cartílago y se dobla hacia atrás hasta lograr la posición deseada, utilizando puntos internos para mantener la nueva forma. Es posible a veces extirpar una parte del cartílago para conseguir una forma final más natural, aunque esto depende exclusivamente de cada caso. Finalmente, se retira la piel sobrante de la parte posterior de la oreja. La cicatriz que queda como resultado de la cirugía, se disimula detrás de la oreja.

En algunas ocasiones, es necesaria la intervención de ambas orejas para conseguir una simetría total, aunque en un principio la deformidad se diese solo en una de las dos. De esta forma se consigue un efecto más natural, que resultaría extraño si las orejas estuvieran en diferentes posiciones.

El resultado de la operación se puede ver de manera inmediata, nada más terminar el proceso, aunque se ocultará bajo un vendaje que se mantendrá durante el postoperatorio para garantizar la correcta posición final de las orejas.

Resumen de la cirugía estética en las orejas

Si has llegado hasta aquí, quiere decir que has tomado la decisión de someterte a una otoplastia para mejorar la estética de tus orejas. Aunque es mucha la información que debes obtener al respecto, hay unas ideas básicas sobre el procedimiento que pueden servirte como guía.

La cirugía más habitual en las orejas es la que sirve para corregir la separación excesiva de las orejas y la cabeza, lo que se conoce como orejas de soplillo. Es una intervención que se puede realizar en adultos y en niños a partir de 4 años, evitando así los problemas psicológicos que se pueden derivar de esta anomalía.

Se utiliza anestesia local en operaciones para adultos, y anestesia general en los niños, evitando así que puedan sufrir un episodio fuerte de estrés o de nerviosismo. Tras la sedación de la zona, se realiza una incisión en la parte posterior de la oreja, de modo que la cicatriz resultante será prácticamente indetectable. Seguidamente se remodela el cartílago de la oreja para que pliegue en el lugar adecuado, eliminando en el proceso la piel sobrante.

La herida se cierra con algunos puntos, y se coloca sobre toda la oreja un vendaje que mantiene las orejas en su posición final durante una semana. Una vez retirado el vendaje, se utiliza una cinta elástica, a modo de diadema, para evitar movimientos no deseados de las orejas, especialmente durante el sueño.

El resultado de la intervención es permanente. Es muy rara la ocasión en la que se necesita hacer un retoque y las complicaciones ocurren de forma muy excepcional, de modo que es una cirugía sencilla y segura.

El cambio físico será visible desde el primer momento, y, aunque no cambiará por completo la vida del paciente, será una forma de aumentar su autoestima y de hacer que gane confianza y seguridad.

Otros problemas de las orejas

Aunque la intervención más frecuente que se realiza en las orejas es la que tiene que ver con corregir las orejas prominentes, existen otras deformidades que se pueden solucionar con cirugía otoplástica. Aquí se incluyen los casos de orejas contraídas, orejas en copa, o aumento o reducción de lóbulos.

Del mismo modo, es posible corregir los lóbulos rasgados por el uso de pendientes, piercings o dilatadores, con un sencillo procedimiento que de un aspecto natural a la oreja. Incluso el cirujano plástico puede llegar a reconstruir una oreja perdida por un traumatismo o accidente, o crear una oreja de cero para casos en los que el paciente nace sin ella.